EJERCICIOS DE PRONUNCIACIÓN
Realice los siguientes
ejercicios:
1. Mantenga los dientes
apretados, haga una mueca con los labios, apartando el inferior del superior
lo más posible; abra la boca tanto como pueda; junte los labios
y proyéctelos hacia adentro todo lo que sea capaz
.
2. Apunte con la punta de
la lengua.
3. Saque la lengua sin tocarse los labios.
4. Mueva rápidamente la lengua hacia arriba y hacia abajo.
5. Trace círculos con la lengua en ambos sentidos.
6. Pronuncie reiteradamente
las siguientes sílabas, prolongando la emisión de la vocal:
"ba" y "pa"; "va" y "fa";
"da", "ta" y "sa"; "na"; "la" y "ra"; "ba" y "pa"; "ña"; y finalmente
"ga".
7. Descanse un momento.
8. Haga una larga inspiración
y durante la espiración que siga emita las doce sílabas del
siguiente verso:
“Ni sé tampoco en tan terribles horas”
9. Si no experimenta ninguna
sensación de de ahogo, pruebe a pronunciar con una sola espiración
lo siguiente:
“Ni sé tampoco en tan terribles horas, ni sé tampoco”
10. Luego lo siguiente:
“Ni sé tampoco en tan terribles horas, ni sé tampoco
en tan terribles horas”
11. Haga los siguientes ejercicios:
a. Parado delante de un
espejo, para observar el juego de los labios, comience por vocalizar primero
las cinco vocales (a, e, i, o, u), esmerándose porque suenen claras,
sin levantar ni forzar el tono de voz. A intervalos descanse y respire
5 ó 6 veces aspirando lenta y profundamente por la nariz y espirando
por la boca. Repita en cada oportunidad que pueda, sin desmayar,
este ejercicio.
b. Siempre delante del espejo
vocalice las sílabas as–es-is–os-us, hasta conseguir
que la s suene clara, pero no silbeante. Descanse practicando los
ejercicios respiratorios a que se refiere la letra anterior.
c. Vocalice palabras con
las consonantes l y r, tales como: propio, apropiar, aprovisionar, lolería,
apremio, lanzar, preludio, croar, elástico, lazaña, uslero,
protección, preferencia, esmeril y pueril y efectúe ejercicios
respiratorios.
d. Vocalice palabras terminadas
en do (asado, cansado, pelado, robado, etc), para evitar decir: asao, cansao,
pelao.
e. Repita en voz alta el
siguiente párrafo: “Por el camino verde y largo iban los carros
cargados de acíbar amarga. Todas las tardes descargan los
carros su acíbar amarga.”
12. Frente a un espejo inspire profundamente por la nariz. Espire lentamente por la boca. Repita diez veces el ejercicio. La mandíbula inferior no debe estar rígida y no debe contraer los músculos faciales.
13. Memorice seis trabalenguas, según condiciones que señale el profesor y expóngalos frente a sus compañeros en la fecha programada. Procure pronunciar bien y no enredarse en la pronunciación.
14. A través de este
poema, podrás practicar tu pronunciación y modulación.
Repite este ejercicio un par de veces, en voz alta y con el énfasis
adecuado. Este poema se deberá leer en clases cuando el profesor
lo requiera.
"Lanzóse el fiero bruto con ímpetu salvaje
ganando a saltos locos la tierra desigual,
salvando de los brazos el áspero ramaje
a riesgo de la vida de su jinete real.
Él, con entrambas manos, le recogió el rendaje
Hasta que el rudo belfo tocó con el pretal;
Mas todo en vano: ciego gimiendo de coraje
Indómito al escape tendióse el animal.
Las matas, los vallados, las peñas, los arroyos,
Las zarzas y los troncos que el viento descuajó,
Los calvos pedregales, los cenagosos hoyos
Que el paso de las aguas del temporal formó,
Sin aflorar un punto ni tropezar incierto,
Cual si escapara en circo a la carrera abierto,
Cual hoja que arrebatan los vientos del desierto,
El desbocado potro veloz atravesó.
Y matas y peñas, vallados y troncos
En rápida, loca, confusa ilusión,
Del viento a los silbos, ya agudos, ya roncos,
Pasaban al lado del suelto bridón.
Pasaban huyendo cual vagas quimeras
Que forja el delirio, febriles, ligeras,
Risueñas o torvas, mohinas o fieras,
Girando, bullendo, rodando en montón.